La temperatura media anual ha aumentado 1,9 ºC entre 1950 y 2022 en Lanzarote

En lo que va de siglo XXI, únicamente en dos ocasiones no se han alcanzado los 21 ºC de temperatura media anual (en 2000 y 2018), según los registros del Aeropuerto
La temperatura media anual en Lanzarote ha aumentado 1,9 grados centígrados (ºC) entre 1950 y 2022, así que todo indica que la fuerte ola de calor sufrida en las últimas semanas en pleno mes de octubre es un ejemplo claro de que el cambio climático y el calentamiento global se han adueñado del tiempo en el planeta. Y en Lanzarote. Hay otro dato va en el mismo sentido: desde el año 2000 hasta hoy, únicamente en dos ocasiones no se han alcanzado los 21 ºC de temperatura media anual (en 2000 y 2018), según los registros de la estación meteorológica del Aeropuerto.
No obstante, hay que esperar al 31 de diciembre para comprobar si el presente 2023 se convierte en uno de los años más calurosos en Lanzarote desde que se tienen registros. Desde 1950, tan solo en tres ocasiones se ha igualado o sobrepasado los 22º C de temperatura media anual. La primera fue en 1997, cuando marcó 22 ºC exactos; la segunda en 2010, con 22,4 ºC; y a tercera el año pasado, con 22,2 ºC. La situación se agrava, además, por la habitual presencia de la calima junto a las altas temperaturas.
El clima en Lanzarote es cada vez más variable e inesperado
Íntimamente relacionado con los episodios de calor se encuentran las lluvias. El año 2015 sigue siendo el año más lluvioso de Lanzarote en el presente siglo, con 211,6 milímetros. No obstante, si se cuentan los días de lluvia, sobresale 2018 al registrarse 78 jornadas lluviosas que arrojaron una precipitación acumulada de 142,7 milímetros. El último año acabó con 49 días de lluvia y 130,2 milímetros de precipitación acumulada.
Por lo tanto, según los datos meteorológicos registrados a partir de 2000, el clima en Lanzarote es cada vez más variable e inesperado, intercalándose años lluviosos con otros secos y temperaturas medidas que oscilan entre 21 y 22 ºC. Esto no es más que el reflejo local de la presencia del cambio climático, algo que se notará cada vez más a no ser que la humanidad actúe urgentemente y como un solo organismo para adoptar medidas radicales de contención.
La solución pasa por una reconversión energética
El cambio climático es la mayor amenaza que se cierne sobre la civilización actual. La ciencia pronostica que sus consecuencias pueden ser devastadoras, a no ser que reduzcamos drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero. El progresivo deshielo de las masas glaciares provoca la subida del nivel del mar, lo cual podría ser terrible para las ciudades costeras y las islas, como Lanzarote y Canarias.
En los peores escenarios probables, el aumento de temperatura podría llegar a los 4,8 ºC para finales de siglo. Por ello, cuanto más tardemos en actuar, mucho más elevadas serán las inversiones para la adaptación al aumento de la temperatura. La solución pasa por una reconversión energética, ya que con las energías renovables se conseguirán paliar los efectos del cambio climático. Lanzarote y Canarias disponen de abundantes horas de sol, viento y fuerza del mar y las olas para lograr la autosuficiencia energética procedente de energías limpias y renovables, pero debe avanzar con mucha mayor celeridad.