Plásticos, papeles y colillas, las basuras más abundantes en las playas de Lanzarote

El principal grupo de residuos en las playas correspondería a los plásticos (84,7 por ciento), seguido de papel y cartón (4,4 por ciento) y vidrio 4,1 por ciento)
Lanzarote cuenta con casi 250 kilómetros de longitud de costa. De ellos, más de 33 kilómetros son playas de arena fina y gruesa, playas de callaos —o cantos rodados— y playas de callaos y arena. A falta de otras alternativas y gracias al clima benigno durante buena parte del año, las playas son el principal espacio de esparcimiento de la población local. También lo son para los tres millones de turistas que visitan la isla cada año, puesto que, después del clima y el mar, las playas son el tercer motivo principal que los lleva a venir de vacaciones a la isla.
Por lo tanto, las playas, todas las playas, deberían estar resplandecientes, impecables. Y no es así, a pesar de los esfuerzos que vienen realizando los municipios por mantenerlas limpias, sobre todo los turísticos. En el presente 2023, la isla consiguió siete banderas azules, un distintivo que destaca aquellas playas que cumplen con una serie de criterios ambientales, educativos, de seguridad y accesibilidad. Una buena noticia que contrasta con la presencia de decenas de vertidos al mar, más de la mitad de los cuales son ilegales.
Presencia de plásticos del 84,7 por ciento
Las basuras más frecuentes que se encuentran en las playas de Lanzarote son piezas de plástico cuyo tamaño oscila entre 2,5 y 50 centímetros, seguido de las piezas de plástico con tamaños menores a 2,5 centímetros y comúnmente llamados micro plásticos, y, por último, colillas de cigarrillos. Por categorías, el principal grupo correspondería a los plásticos (84,7 por ciento), seguido de papel y cartón (4,4 por ciento) y vidrio 4,1 por ciento), lo que sumaría un acumulado de más del 94 por ciento entre estos tres grupos.
Estas porquerías se hallan en las playas de sotavento, es de decir, en el litoral opuesto a donde viene el viento y, por lo tanto, en las playas recogidas situadas en el sur y el este de Lanzarote y la Graciosa. Costa distinta son las playas y el litoral costero de barlovento, que se encuentran de cara al viento y a las corrientes marinas. El movimiento natural de las mareas arroja todo tipo de inmundicias a estas orillas, procedentes desde lugares remotos o que han sido arrojados directamente al océano desde las embarcaciones, al considerarlo un gran basurero.
Falta de datos sobre la situación real
Un determinado tipo de objeto encontrado en una playa puede tener varios orígenes diferentes: pesca, acuicultura, aguas residuales, turismo en playa, navegación, agricultura, construcción, comercio y hostelería, otras actividades en tierra y otras actividades en el mar. Analizando los resultados considerados como objetos más frecuentes, se aprecia que la mayoría de estos objetos proceden de las actividades realizadas en tierra, como turismo en playa, comercio o aguas residuales. La conclusión es simple: en las playas de sotavento se debería de impulsar campañas permanentes de sensibilización dirigidas a la población local y a la turística, sin perder de vista una mejora radical en la gestión de estos residuos.
Deben señalarse dos dificultades. Una es la falta de datos sobre la situación real de las basuras en las playas y otra que hay playas en las que no hay servicio de limpieza, más allá de las de voluntariado con motivo de alguna efeméride de corte medio ambiental. En el caso de Lanzarote y La Graciosa, los datos de caracterización de basuras marinas en playas están realizados en función de tres campañas de recogida realizada entre mayo de 2015 en la Playa de La Concha, Arrecife, la más antigua, y diciembre de 2020 en la Playa Francesa, en la octava isla.
