Luto en el mundo del Rally Lanzarote: fallece Francisco Lemes

Este viernes ha fallecido Francisco Lemes, un conocido piloto del Rally Lanzarote. Francisco Lemes Bermúdez, conocido familiarmente como 'El Menda', es toda una institución dentro del automovilismo deportivo, no solo a nivel insular y regional, sino también nacional, como permanente seguidor y “sufridor” de sus hijos Samuel y Yeray, ambos alcanzando los títulos absolutos en el Campeonato de España de Rallys sobre tierra.
Paco Lemes ha estado en la competición activa durante 25 años, empezó l a temporada 1985 en la Subida de Haría pilotando un Seat Panda 45 y también hizo su última carrera en este mismo escenario en el año 2010, al volante del potente Ford Escort WRC, abandonando al sufrir una pequeña salida en la primera manga oficial. Han sido 26 temporadas ininterrumpidas e n las que ha participado en cuantas carreras ha podido, tanto en asfalto como en tierra, y con una amplia variedad de vehículos, destacando además de los citados, el Renault 5 GT Turbo en las temporadas en que los “soplillos” llenaban las listas de inscritos en las pruebas lanzaroteñas; la originalidad de una furgoneta Renault Express con motor GT Turbo que utilizó en lo s rallys de tierra, Lancia Delta Integrale, Ford Escort Cosworth de Grupo A y varias unidades Mitsubishi Lancer de grupo N y grupo A.
De forma ocasional se subió también en un Subaru Justy y en un Opel Corsa. En las últimas temporadas coincidió con sus hijos en diversos rallyes, per o no se puede decir que corriera contra ellos, porque su primera preocupación al llegar a cada fin de tramo era saber cómo lo habían hecho ellos y su repercusión en la clasificación general.
Y es que Samuel y Yeray tienen un lujo de padre. La progresión de ambos en el automovilismo ha tenido el doble y valiosísimo respaldo del calor fa miliar y la indispensable cooperación económica. Hombre generoso y desprendido, “El Menda” se solo se ha volcado en la proximidad de sus hijos.
Con frecuencia también ha sido patrocinador de diversas pruebas lanzaroteñas, y además de aportar sumas considerables, las más de las veces lo ha hecho en el más absoluto anonimato; solo los organizadores saben del apuro que más de una vez les ha sacado ese espíritu deportivo y la bonhomía personal de Paco Lemes. Igualmente, y con frecuencia, ha prestado desinteresadamente sus vehículos a otros pilotos que lo necesitaban. Es muy difícil encontrar en nuestro automovilismo una persona con un corazón tan inmenso como el de Paco Lemes.
Un corazón tan grande que en alguna ocasión le daba algún susto del que por fortuna se recuperaba perfectamente. Lo que nos ha permitido seguir viéndolo a pie de tramo viviendo las últimas carreras de su isla a pesar de su salud, o siguiendo por internet las hazañas de su hijo Yeray en el Mundial de Rallies en su momento o en el CCRA en las últimas temporadas.