El paisaje de Lanzarote se tiñe de azul: ya existen más de 8.000 piscinas

Lanzarote cuenta con más de 8.000 piscinas de las que casi 1.700 están ubicadas en el medio rural. Aunque las zonas turísticas son por excelencia el lugar donde se asientan más del 60% del total lo cierto es que las piscinas están colonizando el paisaje volcánico de la isla de Lanzarote. El alquiler de viviendas vacaciones en las zonas rurales está provocando un importante aumento en la construcción de las piscinas por la posibilidad de incrementar el beneficio económico por contar con estas instalaciones.
Un estudio del área de Paisaje y Soberanía Alimentaria del Cabildo de Lanzarote, elaborado por Natalia Cancio, geógrafa y técnica de Paisaje y Soberanía Alimentaria revela que en Lanzarote hay censadas más de 8.000 piscinas (el informe corresponde al pasado año) de las que casi 1.700 están construidas fuera de los grandes núcleos turísticos de la isla. Aunque el estudio no analiza la legalidad de las piscinas ni siquiera la posibilidad de una especie de moratoria lo que si reconoce es que es necesario buscar fórmulas para reutilizar para uso agrario los millones de litros que se emplean cada año para darle un uso turístico y residencial a estas infrastructuras.
“Lanzarote, se enfrenta a un desafío crucial en la gestión de sus recursos hídricos. A lo largo de los años, la isla ha experimentado dificultades significativas en la producción y calidad del agua, principalmente debido al mal funcionamiento de las desaladoras y depuradoras, lo que ha tenido un impacto especialmente perjudicial en el sector agrícola. En este contexto, se vuelve esencial analizar minuciosamente la infraestructura de piscinas en Lanzarote, con un enfoque particular en las ubicadas en zonas rurales”, destaca el informe.

En el estudio se recalca que las piscinas en Lanzarote cumplen unas funciones esenciales, como lo son el uso turístico y recreativo, son un atractivo para residentes y visitantes, impulsando la economía local a través del turismo y mejorando la calidad de vida de los habitantes. “No obstante, las piscinas podrían tener otro uso como reservorios de agua, es decir que, algunas piscinas pueden utilizarse como reservorios para riego agrícola y otras necesidades locales, contribuyendo a la seguridad hídrica”, apuntan.
El estudio insiste en que las piscinas en Lanzarote consumen grandes cantidades de agua para su llenado y mantenimiento, una demanda que podría reevaluarse. “La reutilización del agua de piscinas podría ser una estrategia eficaz para optimizar el uso del recurso hídrico. Este agua tratada adecuadamente podría destinarse al riego de cultivos, supliendo una gran demanda y contribuyendo a una gestión más sostenible del agua.”, afirman.
Además, añaden que el rediseño de las piscinas para su reutilización en la agricultura no solo tendría un impacto económico positivo al aumentar la producción agrícola local, sino que también podría generar empleos en la gestión de sistemas de tratamiento de agua. “Además, esta transformación podría fomentar la cooperación comunitaria y el orgullo local al contribuir al abastecimiento de alimentos y al fortalecimiento de la economía de Lanzarote”, resalta el estudio.
Las piscinas podrían tener otro uso como reservorios de agua, es decir que, algunas piscinas pueden utilizarse como reservorios para riego agrícola
Las claves para un futuro más sostenible
Reorientar el uso del agua en piscinas:
1. Implementar tecnologías de tratamiento avanzado: Fomentar la adopción de sistemas de tratamiento de agua que permitan la reutilización de agua de piscinas en actividades agrícolas. 2. Promover la responsabilidad del sector privado: Incentivar a propietarios de piscinas privadas a adoptar prácticas de uso eficiente y sostenible del agua, incentivando la reutilización.
Fomentar la educación y la concienciación:
1. Programas de educación pública: Desarrollar campañas educativas destinadas a la comunidad local y a los visitantes para aumentar la concienciación sobre la importancia del agua y la agricultura en la isla.
Políticas y regulaciones:
1. Establecer políticas de reutilización: Promulgar regulaciones que incentiven la reutilización del agua de piscinas en la agricultura y la inversión en sistemas de tratamiento. 2. Control de calidad del agua: Garantizar estándares de calidad para el agua reutilizada que cumplan con los requisitos necesarios para su uso en actividades agrícolas.
Cooperación público-privada:
1. Fomentar la colaboración: Facilitar la cooperación entre el instituciones públicas, las comunidades locales y la industria para desarrollar proyectos de tratamiento de agua y reutilización que beneficien a todos los sectores de la sociedad. 2. Incentivos económicos: Ofrecer incentivos financieros a propietarios de piscinas que participen en programas de reutilización de agua.
Evaluación continua y adaptación:
1. Monitoreo constante: Establecer un sistema de seguimiento y evaluación para medir el impacto de las medidas implementadas y realizar ajustes según sea necesario. 2. Investigación y desarrollo: Promover la investigación continua en tecnologías de tratamiento de agua y métodos de reutilización más eficientes y sostenibles.