PALCA-UNION DE UNIONES.

El “suspenso” evidente del Gobierno de Canarias en Agricultura Ecológica

25/4/2021
Esta afirmación inicial se basa en la total falta de sintonía existente entre los acuerdos de la Unión Europa sobre agricultura ecológica, y las decisiones que se han venido adoptando en este ámbito tanto por los anteriores como por los actuales responsables de la Consejería de Agricultura.  
 
En principio, al amparo de las contradicciones apreciadas a lo largo de los últimos años, parecería que se estuviera presente ante dos realidades completamente distintas. Pues, por un lado, tenemos a la Comisión Europea con una hoja de ruta enfocada a conseguir un desarrollo sostenible a través del Pacto Verde Europeo, donde se contempla a la agricultura ecológica como uno de los objetivos principales de la nueva Política Agraria Común; y así se han aprobado para alcanzar dicho objetivo las directivas: “De La Granja/Campo a la Mesa” y “la Estrategia sobre la Biodiversidad para el año 2030”. Y, por otro lado, tenemos al Gobierno Canario navegando, sin rumbo fijo, en el mar de las declaraciones vacías de contenido.  
 
Al inicio de la legislatura se oyó al actual Gobierno de Canarias proclamar a los cuatro vientos (al igual que se hizo por el anterior) su apuesta decidida por la agricultura ecológica. Pero, para desgracia del sector la realidad está siendo bien distinta. 
 
Vamos a los hechos:  
 
.- Está denunciado por activa y por pasiva la escasa, por no decir ridícula, dotación presupuestaria asignada a la agricultura ecológica en el Plan de Desarrollo Rural de Canarias para el periodo 2014-2020. Esta deficiencia no se ha corregido aunque está reconocido -por unos y otros- que la ficha financiera es claramente insuficiente para atender a las necesidades del sector, así nos encontramos como a pesar de todas las promesas realizadas de que tal contingencia se corregiría, lo cierto es que la misma no ha tenido lugar, a diferencia de lo sucedido con otras líneas de ayudas que han visto aumentar de forma significativa sus cuantías. Todo ello, claro está, ha causado un agravio comparativo a los operadores ecológicos que se ven obligados a soportar unos mayores costes de producción. Hasta hace poco, por poner un ejemplo, tenían incluso que pagar unas tasas públicas para poder practicar una agricultura ecológica certificada. 
 
A la Consejería se le ha hecho saber, en más de una ocasión, que la financiación prevista no llega al 1% del montante total del PDR, y que la misma se encuentra a considerable distancia del 6% que se ha fijado como media estatal y no digamos del porcentaje recomendado por Europa. Lógicamente, así no se va a conseguir desarrollar el sector ecológico en Canarias, máxime cuando desde la Unión Europea se preconiza, a través de su Estrategia sobre la Biodiversidad, que para el año 2030 al menos el 25 % de superficie agraria europea deberá estar dedicada a cultivos ecológicos. 
  
Los operadores ecológicos de Canarias sufren una falta de atención, pues en todo momento han figurado a la cola en cuanto al orden de prioridades de los responsables de la Consejería siendo siempre los últimos en percibir las ayudas del PDR. Este comportamiento es más censurable, si cabe, porque está dirigido a un subsector como el ecológico, donde son mayoritariamente jóvenes los que se incorporan y en definitiva son los únicos que pueden procurar el tan ansiado relevo generacional en el sector primario. 
 
.- Otra prueba más de la dejación de la Consejería la encontramos en el hecho de que no se ha dado respuesta a la petición formulada para la constitución del Consejo de la Producción Ecológica de Canarias.  
 
Esta solicitud se fundamenta en el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), que contempla la creación de los siguientes órganos: El Consejo de la Producción Ecológica de Canarias y El Consejo de la Viña y del Vino. Actualmente, solamente se ha constituido este último que viene celebrando reuniones con cierta periodicidad para abordar posibles soluciones a los problemas que se le van planteando al mundo vitivinícola; mientras, por el contrario, nada sabemos del Consejo de la Producción Ecológica de Canarias, pues ni se ha creado ni tampoco se contempla su funcionamiento a corto plazo. La finalidad que se persigue con la creación de estos órganos, según razona el propio preámbulo del reglamento, es constituir entes colegiados de asesoramiento a los distintos departamentos del ICCA. 
 
Consideramos necesario la puesta en marcha del Consejo de la Producción Ecológica de Canarias dado que el sector ecológico, por nuestra propia configuración como archipiélago, está excesivamente atomizado con productores y elaboradores en todas las islas, y la creación de dicho órgano permitiría tanto la unificación de prácticas agroecológicas como abriría el camino a poder compartir unos idénticos objetivos, así como trazar una hoja de ruta común para toda Canarias. 
 
Unos operadores ecológicos que no solamente pueden asesorar a la hora de tomar cualquier tipo de decisión dirigida al campo ecológico, en atención a las experiencias acumuladas por los años dedicados a una producción sostenible económica, social y medioambientalmente; sino que además pueden emitir propuestas concretas para  el desarrollo del ámbito ecológico. 
 
No es creíble que se pretenda afrontar la ejecución de políticas dirigidas a luchar contra el cambio climático y no se cuente con un sector, como es el ecológico, que está a la vanguardia en la implantación de prácticas agrícolas plenamente respetuosas con el medioambiente y que son perfectamente extrapolables a otros ámbitos del agro canario.
 
Por el Gobierno de Canarias se declaró para las islas la situación de emergencia climática (elocuentes palabras) que contempla entre sus prioridades: incrementar nuestro grado de soberanía y seguridad alimentaria, así como implementar el desarrollo de una agricultura ecológica. Estamos esperando por las medidas concretas que se deberán materializar en la Ley Canaria de Cambio Climático que se está tramitando actualmente en el parlamento. 
 
 
.- No se puede admitir que toda la apuesta del Gobierno de Canarias en el campo ecológico se residencie únicamente en la ejecución del programa eco-comedores, que está bien (es justo reconocerlo), y en este sentido ha sido modelo para otras comunidades autónomas, pero tenemos que seguir progresando no podemos quedarnos quietos. Hay que impulsar dicho programa en todos los colegios para procurar una alimentación sana a los niños canarios, a la vez que se debe extender a los comedores de hospitales, residencias de mayores y universidades. Asimismo, también se deben operar las modificaciones precisas en la legislación que otorgue preferencia a la producción ecológica en el suministro de alimentos en las contrataciones que se suscriban por las diferentes administraciones públicas.
 
.- Por la Consejería de Agricultura se han impulsado iniciativas encomiables -algunas dotadas con ficha financiera- para aglutinar algunos subsectores del agro canario, a los efectos de procurar la unión del mismo y mejorar la comercialización de las cosechas. Pero, no podemos decir lo mismo de la producción ecológica, pues nunca han sido atendidas las diversas peticiones que se le han realizado en tal sentido. Es más, al día de la fecha sigue sin ser recibido el Presidente de PROECAN que aglutina a operadores ecológicos de todas las islas, entidad con la que está organización profesional agraria ha estado siempre dispuesta a colaborar.
  
En definitiva, a tenor de los hechos expuestos, se constata que el suspenso del Gobierno de Canarias en materia de agricultura ecológica está más que merecido.  
 
Una última petición: La Consejería de Agricultura debe tomar el mando, corregir el rumbo y dar, por fin, a los operadores ecológicos un tratamiento adecuado a la importancia de un subsector que está a la vanguardia en la práctica de un modelo de agricultura que constituye una apuesta segura de futuro para alcanzar un desarrollo sostenible en nuestra tierra.
 
 
Consejo Insular de Lanzarote de PALCA-UNION DE UNIONES. 
 

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