Manuel Cabrera

Carta de renuncia

12/1/2018
Nunca pensé que renunciar, que el simple hecho de no querer formar parte de algo, de renunciar a un sueldo mayor, a una posición políticamente destacada, fuera a ser tan difícil para quien libremente la quiere ejercer. Nunca pensé que en una decisión de índole personal pudieran caber tantas tensiones, presiones y hasta veladas coacciones. No es fácil de explicar, y si lo explico, algunos dirán que estoy loco. Así que para ahorrarme ese riesgo, y por discreción, mejor no entrar en detalles. En cualquier caso ya algunos se encargarán, ahora, de intentar dejarme por loco, irresponsable, mentiroso y vaya usted a saber qué lindezas más. Y todo por atreverme a renunciar. 
 
Afortunadamente, he tenido el respaldo y apoyo de mi partido, al que pedí en repetidas ocasiones, y en vista de lo que estaba observando, que la decisión a tomar, mejor fuera a Consejo Político, y se tomara por todos los compañeros. Pero en una muestra de confianza, que no sé si agradecer, optaron por darme la libertad de tomar yo la decisión que mejor considerara. Un regalo casi envenenado dirán algunos, pero una muestra de confianza plena que agradezco.
 
Llevamos muchos días tratando de entender cómo un supuesto socio (CC) al que hasta la fecha habíamos apoyado con lealtad que no vasallaje, y que dice nos necesita para conformar un pacto de cuatro partidos que de nueva mayoría al Gobierno del Cabildo, ¡se permite presentar un pacto con solo dos partidos (CC-PP), pero diciendo que lo conforman cuatro!
 
No contentos con esto, reparten dichos partidos áreas según les parece e interesa a la Presidencia, que además suma aún más personas de su confianza a cargo del Cabildo. Se cumple por tanto un pacto en el cual mi partido no ha formado parte, y que a vista de cualquier observador objetivo parece un pacto de circunstancias (inexplicables) para el PP y un chollo para CC.
 
Lo cierto y verdad es que desde entonces se me retira la Vicepresidencia, que hubiera sido planteable  y hasta aceptable por el bien de Lanzarote y por un pacto estable para el Gobierno insular, pero alegar ésto es difícil de aceptar, cuando quien único sigue aumentando y aumentando aún más su poder, y hasta más personal de confianza, es la Presidencia. ¿Es esto para y por interés de Lanzarote como venden, o solo para interés de CC?
 
Este pacto se parió ninguneando, humillando o puenteando al PIL 
Se me ofrece la Segunda Vicepresidencia con el mismo sueldo que la Primera. Y hasta algunas otras áreas sobrantes, lo cual se agradece. Pero no es la manera de arreglar este pacto, que se parió ninguneando, humillando o puenteando (elijan ustedes el término menos malo) al PIL y a los votantes que confiaron en quien suscribe y a los que intento representar con responsabilidad. Precisamente por ello, por respeto, porque palabra solo hay una y por todas esas personas que confiaron en mí. Es por lo que en el día de hoy he presentado, no sin tristeza, mi renuncia a la Vicepresidencia Segunda y a las áreas delegadas de Empleo, Consumo y Nuevas Tecnologías.
 
No soy de muchas muestras de afecto, pero hoy si me permiten me extenderé. Agradecido de corazón al personal de estas áreas por el esfuerzo y buen trabajo hecho. Consumo y Nuevas Tecnologías, áreas que casi no necesitan de dirección política por la sobrada valía y experiencia de sus respectivos jefes de departamento Loli, Domingo y todo su equipo. Y Empleo, un área que recibimos recién nacida y que hoy, dos años y medio después, con mucha paciencia y perseverancia es una de las más importantes y dinámicas del Cabildo. Sobre todo, gracias al esfuerzo de Silvia, Vanesa y Ángeles. Grandes profesionales. Un orgullo que me dejaran estar al mando. Y en general a todos los trabajadores del Cabildo por la disponibilidad y ayuda prestada. Ha sido un placer servir a Lanzarote nuevamente. Lo hemos hecho con la mayor ilusión, honradez y capacidad posible. Seguiremos haciendo lo que podamos por nuestra tierra, de manera constructiva, desde la oposición.
 
Hablo en plural porque no olvido la ayuda de Adela (Secretaria del Grupo Político) y de Feliciano  (Director Insular de Empleo), que siendo de más confianza política, me han ayudado con honestidad y objetividad en la tarea. Por cierto, para quien pudiera interesar, aun no lo sepa, y por ser de justicia, Feliciano Díaz, humilde hijo de esta tierra (de la Asomada), aparte de Diplomado en Turismo y Licenciado en Derecho, entre otros títulos, obtenidos mientras trabajaba de noche en la recepción de hoteles, se presentó, a insistencia mía y dejando sus quehaceres como abogado, a las tres ofertas abiertas a Direcciones Insulares que se hicieron a inicio de Legislatura. Y para sorpresa de otros, que no mía, quedó primero de todos los candidatos en la de Empleo y en la de Servicios Sociales, y en la de Política Territorial quedó en tercer lugar. Con mi dimisión seguramente perderá la posibilidad de seguir aportando con discreción pero eficacia a este Cabildo, y a pesar de eso es, curiosamente, el primero que me anima a tomar la decisión que estime adecuada con total libertad. ¡No todo se compra con dinero! La dignidad no tiene precio. Gracias.
 
Manuel Cabrera Cabrera, consejero del Cabildo de Lanzarote.

1 Comentarios

Muy buena decisión. Personas como usted son las que hacen posible que volvamos a confiar en los políticos. Saludos

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