Ernesto Cedrés

Cádiz - Arrecife

20/12/2017
Ya te habrás enterado. Uno de nuestros particulares guadianas ha vuelto a emerger, como viene haciendo cada tanto: la línea marítima directa que une Cádiz con Arrecife corre riesgo de desaparecer. Seguramente, si el puerto de Arrecife tuviera su propia Autoridad Portuaria esto no sucedería… Pero bueno, el hecho es que, otra vez, hay que suplicar al Estado que prorrogue la línea marítima de interés público Península-Canarias con todas las escalas que realiza en los puertos de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, Arrecife, Puerto del Rosario y Santa Cruz de La Palma. La obligación de servicio público está garantizada por decreto con Gran Canaria y Tenerife pero no con Lanzarote, Fuerteventura y La Palma.
 
En 2014 se adjudicó a Trasmediterránea la prestación de los servicios de navegación marítima de interés público entre Península y Canarias, de pasajeros y vehículos en régimen de equipaje y carga, lo que permitió mantener la conexión entre Cádiz y las islas de Lanzarote, Gran Canaria, Tenerife, La Palma y Fuerteventura. La compañía destinó a esta línea el ferry ‘Albayzin’, con capacidad para mil pasajeros y más de dos mil metros lineales de carga. La programación inicial contemplaba que el barco saliera los martes a las 17:00 horas de Cádiz hacia Arrecife, adonde llegaba a última hora del miércoles. Luego tocaba las demás islas y en la madrugada del domingo atracaba de nuevo en Lanzarote para llegar a Cádiz a primera hora de la mañana del lunes. De primera, oye.
 
Lo que hay de fondo es una concepción centralista del Estado muy común en el PP
El ‘Albayzin’ , un primor. Además de lo importante, su amplia capacidad de carga, dispone de camarotes acondicionados para personas con movilidad reducida. Ofrece servicio gratuito de wifi en las zonas comunes y a bordo se puede encontrar una zona para recreo de los niños, solárium y tienda con una amplia variedad de productos a precio Duty Free. Los servicios de restauración contienen platos para vegetarianos y personas sensibles al gluten (Trasmediterránea está certificada por la Asociación de Celiacos) y, durante la travesía, los pasajeros pueden visitar y pasear a sus mascotas. ¡Esto sí que es un buen servicio marítimo!
 
Lo que hay de fondo, sin embargo, es cierta concepción centralista del Estado, de tipo radial, muy propia de los dirigentes del PP, que, en el Archipiélago, se concreta en el suministro de bienes desde la Península hacia las dos islas más pobladas de Canarias para su posterior redistribución hacia las restantes, que se convierten así en mercados cautivos y meros receptores. Este enfoque centralista de las compras está pensado para engordar los intereses comerciales de los empresarios amigos radicados en Gran Canaria y Tenerife, y se replica en el ámbito de producción industrial interna. Esta circunstancia se completa con la asignación de subvenciones al transporte marítimo, de hasta el 100%, para la redistribución de mercancías hacia las cinco islas restantes. El mercado está repartido, señores, hagan juego…

1 Comentarios

Y van diciendo por todos sitios desde el Gobierno de Canarias que van a diversificar la economía... Pobre sector productivo. Lo poco que queda, muere.

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